jueves, 26 de octubre de 2006
TRAGEDIA B-6 Los sueños se transformaron en cenizas

Imagen

Fuente Critica, Prensa
Una de las víctimas es Iván Castillo, quien fue utilero de la selección nacional de baloncesto en los pasados XX Juegos Centroamericanos y del Caribe de Cartagena, Colombia, asistió como delegado.

El dirigente Arquimedes Bedoya, quien administra el gimnasio Gringo de la Guardia, contó que Castillo cooperaba con la Federación Panameña de Baloncesto (FEPABA) desde hace 15 años.

Madre heroica salvó a su hijo

¡Corre! ¡Corre! Fueron las últimas palabras que gritó Noritza Tejada de Jiménez, 42 años, a su pequeño hijo de 10, luego de lanzarlo por la ventana del bus en llamas, ese fatí­dico lunes, cuando el vehí­culo se incendió sorpresivamente, acorralando a la mayorí­a de los pasajeros en una trampa de muerte.

"Así­ salvó mi mamá la vida de mi hermanito", dijo la joven Cesia Jiménez, de 22 años, con los ojos llenos de lágrimas, a las puertas del Hospital del Niño, donde se encuentra en tratamiento Juan David Jiménez, el niño sobreviviente.

La heroica madre, pese a que se encontraba rodeada de las ardientes llamas, que mordí­a rabiosamente sus carnes, encontró suficientes fuerzas para poner a buen resguardo a su niño.

Noritza no lo dudó un instante, cumplió su sagrado deber de progenitora de cuidar hasta el último aliento de su vida al ser que habí­a traí­do al mundo.

Ella le dijo al niño que corriera para que se salvara y no viera cómo ella perecí­a bajo las llamas que la devoraron a ella más otras 17 personas, frente a las instalaciones del templo Hosanna.

Sueños consumidos por las llamas
Los niños Alvin y Josué Escartín iban a jugar fútbol cuando se quemó el autobús. Su madre murió con ellos.

Faltaba poco para la 1:00 p.m. y Zuleyka Cedeño tenía pereza de levantarse. Sus dos chiquillos jugaban inquietos a su alrededor y le insistían que los llevara al juego. Querían merendar con el equipo y demostrar sus dotes de nóveles futbolistas.

Zuleyka Cedeño, una arquitecta de 32 años dedicada a los oficios del hogar, estaba acostumbrada a que sus dos pequeños practicaran fútbol en la escuelita del Real Madrid en Clayton, y que su abuelo paterno los buscara para llevarlos hasta la cancha. Pero aquella tarde del lunes el abuelo, Julio Escartín Ruiz, no podía trasladar a los muchachos y le tocaba a ella hacerlo en bus.

Luego de la insistencia de los niños: Alvin, de ocho años, y Josué, de cuatro, la mujer se vistió y con paciencia salió de la casa, en Las Colinas del Este.

Madre e hijos tomaron un bus hasta San Miguelito y desde allí abordaron la unidad 8B-06 de la ruta Corredor-Mano de Piedra. No había nada ni nadie que les advirtiera sobre lo que estaban por vivir.

Cuentan los abuelos que en el trayecto, por el corredor, Zuleyka llamó dos veces por celular a su esposo, Edgar Escartín, para informarle que el autobús iba con problemas y que ella pensaba bajarse en la parada de La Cresta.

Plomero de oficio, el padre de los menores terminó rápido sus ocupaciones y se dirigió hasta el lugar del encuentro. Instantes después presenció el incendio del bus, sin saber que adentro de éste viajaba su familia.

Transcurrieron los minutos y las horas y ante la ausencia de su esposa, Edgar Escartín comenzó a atar cabos y a sospechar que algo malo había pasado.

Fue a los hospitales cercanos y buscó afanosamente a sus niños, pero no los halló. No fue sino hasta ayer en la mañana cuando confirmó la noticia: sus hijos y su esposa iban en aquel autobús que ardió con saña hasta llevarse la vida de 18 panameños.

"La culpa de esto la tiene el Gobierno, que por dinero acepta cualquier sinvergüenzura; y el dueño del bus y el chofer, que a sabiendas de que la unidad iba con fallas no se detuvieron", denunció Julio Escartín.

Relatos de una tragedia

Historias como las de la familia Escartín embargan a cuando menos 16 familias panameñas, que ayer abarrotaron las instalaciones y las cercanías de la Morgue Judicial en procura de identificar a sus familiares.

Como César Augusto Camargo, quien perdió a su esposa, Agripina Sánchez, empleada de la Asamblea Nacional; y a su hija, Yaneth, que cursaba el primer año de relaciones exteriores en la Universidad Panamericana.

O como el pastor evangélico Eulalio Jiménez, cuya esposa, Noritza Tejada Lasso, fue sorprendida por la muerte cuando se dirigía a realizar algunas compras en Calidonia.

Noritza iba en compañía de su hijo Juan David Jiménez, de 10 años, a quien tuvo tiempo de arrojar del bus encendido, antes de ser abrazada por las llamas.

Nilka Herrera Espinoza también era esposa de un pastor, David Herrera, y juntos predicaban la palabra en Nuevo Progreso, Torrijos Carter.

La mujer, de 39 años, cursaba estudios a distancia y era maestra de un jardín de infancia.

Publicado por elpinto_web a las 7:49 PM | IMPACTANT- | 4 Comentarios | Enviar
Comentarios
Añadir un comentario
Autor: Invitado
Fecha: jueves, 26 de octubre de 2006
Hora: 9:33 PM

En el fuego del bus perdí a una de mis compañeras de la U. Enfurruñado

Autor: Invitado
Fecha: jueves, 26 de octubre de 2006
Hora: 9:34 PM

lo que ocurrio en nuestro pais el dia lunes 24 de octubre, demustra una vez mas que todos tenemos que poner de nuestra parte para hacer de panama un mejor pais...porque por lo que podemos ver este gobierno no hace nada ni hara nada total ellos diran que ello tienen todas las comodidades y no necesitan de las coas que los pobres necesitamos...miren con el seguro lo que esta pasando y cada dia hay mas muertos y mas enfermos y nadie dice nada...pidamos por todas las almas de las personas que perdieron sus vidas de una manera trajica el dia lunes y que sus familiares logren encontrar consuelo.
que dios los tenga en su bendita gloria que de seguro es asi.

Autor: Invitado
Fecha: jueves, 26 de octubre de 2006
Hora: 9:35 PM

los gobiernos siempre esperan hasta que sucedan las desgracias para luego actuar yo no los entiendo esto es algo de todos los tiempos hasta cuando esta lucha

Autor: Invitado
Fecha: jueves, 26 de octubre de 2006
Hora: 9:36 PM

esta bien que fue inegligencia del busero pero el no tiene toda la culpa porq el mismo gobierno le dio la autorizacion para q transitara pero como siempre le echan la culpa al mas pendejo porq si las unidades competentes sabianque ese transporte no tenia seguridad no c porq lo dejaron transitar. mi mas sentido pesame a los familiares de las victimas.

Free counter and web stats