martes, 12 de diciembre de 2006
Carnes clanestinos amenazan la salud

Víctor Eliseo Rodríguez La Prensa
SANTIAGO, Veraguas
Como consecuencia de los altos niveles de evasión tributaria y frente a la carencia de mataderos certificados por el Ministerio de Salud, la provincia de Veraguas experimenta una proliferación de puestos clandestinos para la venta de carnes, según reconocen las autoridades sanitarias locales.

Esta situación afecta especialmente a los distritos más apartados de la provincia, entre estos Las Palmas, Mariato, Montijo, Cañazas y Río de Jesús, donde no hay mataderos o los que están no cumplen con las condiciones sanitarias requeridas para el sacrificio de animales.

Por el contrario, en aquellas poblaciones y ciudades donde sí hay mataderos certificados por el Ministerio de Salud, el elemento que provoca el comercio clandestino de carnes es la evasión del pago de los impuestos municipales por el sacrificio de reses o cerdos y, en menor grado, el hurto pecuario.

Pruebas

Un informe elaborado por personal del Departamento de Protección de Alimentos (Depa) de la dirección regional del Ministerio de Salud da cuenta de que durante este año se han decomisado más de 2 mil libras de carne de res y otras mil libras de carne de cerdo cuya procedencia era dudosa, pero de igual forma se vendían en establecimientos comerciales de diferentes comunidades.

Roberto Fábrega, jefe del Depa en la provincia de Veraguas, advirtió que al sacrificarse animales en condiciones inapropiadas y posteriormente venderse su carne de forma clandestina, sin precauciones sanitarias, sin duda aumentan los riesgos de enfermedades, pero sobre todo de trastornos gastrointestinales como diarreas y vómitos que, a su vez, ocasionan cuadros severos de deshidratación. Estos últimos afectan especialmente a los niños, quienes incluso pueden llegar a morir como consecuencia de este tipo de dolencias.

De acuerdo con el funcionario, esa considerable cantidad de carne de res y cerdo decomisada durante este año permite hacer dos lecturas íntimamente relacionadas. Por un lado se han incrementado y reforzado los operativos de vigilancia sanitaria realizados por los peritos del Ministerio de Salud, pero por el otro queda claro que ha aumentado el comercio ilícito de alimentos perecederos, en especial de carnes.

Fábrega insistió que este tipo de prácticas ocurre con mayor frecuencia en las zonas más apartadas de la provincia, donde por tradición es más común la matanza clandestina de animales –que se realiza en las llamadas planchas o en potreros– y su posterior venta a los consumidores.

De hecho, dijo, durante los primeros meses de este año el Departamento de Protección de Alimentos ordenó el cierre definitivo de cuatro "carnicerías" ubicadas entre los distritos de Santiago, Las Palmas y Cañazas, y al mismo tiempo estableció multas a cinco mini súper y seis restaurantes en otros puntos de la provincia, luego de que se les comprobó que vendían carnes de dudosa procedencia.

Aunque no dio mayores detalles al respecto, dijo que en la mayoría de los casos las multas pasaron de los 100 dólares.

Cambio de mentalidad

Más allá de las sanciones pecuniarias, Fábrega precisó que "lo que se trata es crear conciencia en la población, a fin de que se abstenga de comprar estos productos que no pasan por los controles sanitarios que hay en los mataderos y, lo que es peor, que representan un alto riesgo de contraer enfermedades gastrointestinales".

Indicó que afortunadamente hasta ahora no se han registrado casos extremos de muertes por enfermedades ocasionadas por la ingesta de estas carnes, pero la ciudadanía debe mantenerse atenta y no comprar esos productos.

Mientras tanto, Catalino Velásquez, alcalde de Mariato, uno de los distritos más afectados pues no tiene un matadero adecuado, reconoció el problema pero al mismo tiempo aseguró que se han hecho múltiples esfuerzos por resolverlo.

En ese sentido, informó que funcionarios de las diferentes corregidurías realizan operativos constantemente con el propósito expreso de frenar las matanzas ilegales de reses, cerdos y otros animales.

"Hemos logrado erradicar este tipo de prácticas y hoy los propietarios de las abarroterías, minisúper y carnicerías solo venden carnes procedentes de mataderos certificados en la ciudad de Santiago.

Según Velásquez, la tarea de acabar con el comercio ilegal de carne debe ser una responsabilidad de las alcaldías de cada uno de los distritos de la provincia, ya que a través de las corregidurías y los puestos de policía se puede tener un mayor control del sacrificio clandestino de animales.

Más allá, sin embargo, opinó que la misma población debe poner un freno a los comerciantes inescrupulosos que, sin importarles la salud de sus clientes y vecinos, almacenan sin control los productos perecederos y luego los venden en malas condiciones.

Tres bacterias y un agente infeccioso

El riesgo principal al que se expone la gente por consumir carnes procesadas sin las debidas medidas sanitarias tiene que ver, especialmente, con afecciones gastrointestinales severas ocasionadas por bacterias como la salmonella, la escherichia coli o la shigella.

De hecho, en cada uno de los decomisos de carne de res o cerdo hechos este año por el Departamento de Protección de Alimentos del Ministerio de Salud se comprobó, mediante pruebas de laboratorio, la contaminación de los productos con las referidas bacterias.

La salmonella puede causar fiebres entéricas (tifoidea y paratifoidea) e infección intestinal por intoxicación, que por lo general produce gastroenteritis con vómito, fiebre, diarrea y dolores abdominales espasmódicos.

La escherichia coli, entretanto, ocasiona diarrea aguda con sangre y calambres abdominales. Si se agrava el cuadro, los médicos advierten que además puede provocar insuficiencia renal, sobre todo en niños y ancianos.

Igualmente, la shigella puede infectar el aparato digestivo y provocar deshidratación severa y fiebres altas tanto en niños como en adultos.

Pero el agente contaminante más común son los coliformes totales y fecales, que provocan cuadros severos de deshidratación, vómitos, diarrea y fiebres altas.

De acuerdo con reportes de Salud, las anteriores afecciones son las más comunes entre las poblaciones expuestas al consumo de este tipo de carnes

Comentarios
Free counter and web stats