domingo, 28 de enero de 2007
El Madrid pierde fama despues de la salida de Ronaldo

El club merengue vivió buenos años con las luminarias que fichó, pero luego todo fue una pesadilla.

Desde hace tres años el club español no gana ningún título y hoy día vive una crisis interna.


MILAN, Italia/DPA

Hace siete años, Florentino Pérez comenzó a poner en marcha su sueño de juntar en el Real Madrid a los mejores jugadores de la Tierra. El proyecto empezó bien, pero se fue torciendo hasta devorar a su propio creador y morir hoy con el inminente pase del brasileño Ronaldo al Milan.

Luis Figo, Zinedine Zidane, Ronaldo y David Beckham fueron los "galácticos", las estrellas "nacidas para jugar en el Real Madrid", como le gustaba presentarlos a Pérez. Un fichaje estratosférico por año pagando lo que fuera necesario.

Por culpa de tres años sin títulos el castillo de naipes se fue desmoronando. Empezó con la venta de Figo al Inter de Milán en 2005, y se aceleró en los últimos seis meses, período en el que Zidane anunció su retirada, Beckham reveló que se marcha al Los Angeles Galaxy y ahora Ronaldo se va al Milan.

Entre medias, Pérez abandonó el barco con su dimisión hace casi un año. Entonces reconoció haber consentido en exceso a sus estrellas, que tenían línea directa con él por encima de cualquier entrenador o director técnico. Los jugadores callaron.

Los futbolistas tampoco hablaron cuando todo marchaba bien y la prensa mundial adoptó el apodo de "galácticos".

En el primer año de Pérez, con Figo como fichaje estrella, el equipo ganó la liga española. Al año siguiente llegó Zidane y se ganó la Liga de Campeones. En 2002 se incorporó Ronaldo y la liga volvió a ser blanca.

EN PICADA

Llegó Beckham y el círculo supuestamente se cerró. Con él llegaba el despegue definitivo del Real Madrid como una marca global, un serio competidor para los Coca-Cola, McDonald's y compañía. Y así fue, porque los contratos publicitarios llovieron sobre el Santiago Bernabéu. Pero al mismo tiempo que se cubría un lado se descubría el otro: la parcela deportiva entró a fallar.

Las derrotas comenzaron a llegar, las críticas arreciaron, las acusaciones de "prepotencia" se multiplicaron y entonces los jugadores hablaron. Ya no les gustaba el término "galácticos" y ellos nunca lo habían utilizado.

Lo cierto es que el mismo término que encumbró a un modelo sirvió para destruirlo. Decir "galáctico" ahora en España es hablar de delirios de grandeza y de pérdida de contacto con la realidad.

Ese ambiente es el que devoró también a Ronaldo. Llegó en 2002 como el "Fenómeno" después de ganar con Brasil el Mundial de Corea-Japón 2002. Desde el principio hasta el final confirmó su apodo con goles siempre que las lesiones lo respetaron y los entrenadores contaron con él.

Sin embargo, su imagen ante parte de la prensa y los aficionados varió. Cuando el equipo dejó de ganar Ronaldo dejó de ser el "Fenómeno" para ser el "Gordo". Ya no se hablaba de sus goles sino de su sobrepeso.

La gota que colmó el vaso fue la llegada al banquillo blanco este año de Fabio Capello. El italiano lo presionó en público para que bajase de peso y lo relegó sistemáticamente al banquillo. Y Ronaldo se cansó.

Por eso ahora, a sus 30 años, emprenderá por segunda vez el viaje desde España hacia Italia. Así lo hizo en 1997, cuando dejó el Barcelona para fichar por el Inter de Milán. Curiosamente, sus saltos a través del mar Mediterráneo fueron para enrolarse en viejos rivales: cuando se complete su fichaje habrá militado en Real Madrid y Barcelona en España y Milan e Inter en Italia.

A su marcha, que el Milan anunció será oficial "el lunes o el martes", detrás cerrará algo más que una puerta. Cerrará casi un agujero negro por el que se esfumó toda una galaxia.

Publicado por elpinto_web a las 10:45 PM | DEPORTIVAS | 0 Comentarios | Enviar
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