martes, 24 de junio de 2008
Holandeses fumarán su 'pitito' y no 'blanco'

A partir del 1 de julio, la marihuana será la única hoja que podrá fumarse en lugares públicos en Holanda. No obstante, los usuarios de marihuana no lo están celebrando.

Los consumidores locales de marihuana, que normalmente se preparan sus cigarrillos mezclando el cáñamo índico con tabaco, y los dueños de las cafeterías en donde podían fumarlos cambiarán sus hábitos cuando el país aplique la prohibición.

Fumar un cigarrillo de marihuana en público se mantendrá. Pero fumar un tabaco podría costarles a los dueños de cafeterías una multa de USD 466 por la primera vez y 3 744 por la cuarta.

“Los clientes tendrán que aprender a fumarla sola”, comentó Robert Kempen, copropietario de The NooN y Mellow Yellow en Amsterdam, que venden marihuana y hachís.

Los propietarios de cafeterías dicen que la restricción hará que algunos de ellos quiebren, porque los fumadores dejarán de acudir.

Los 720 establecimientos del país que atienden a fumadores de marihuana generan una porción importante de sus ingresos con la venta de bebidas, alimentos y papel de liar a este tipo de clientes.

En el 2001, las ventas de marihuana en Holanda totalizaron USD 1 860 millones, según los más recientes datos de la oficina de estadísticas del país.

Para que los clientes puedan fumar tabaco, estos sitios tendrán que construir salones separados sin personal que los atienda.

Sin embargo, muchos dicen que no tienen ni espacio ni dinero para hacer esos cambios.

Otros están invirtiendo en pipas de agua y vaporizadores de USD 400, inicialmente destinados para ayudar a las personas con problemas de pulmón a inhalar medicinas. Así se lograría ayudar a los fumadores a consumir sin tabaco.

Holanda está siguiendo a otros países europeos en la medida de impedir el consumo de tabaco en lugares públicos.

Irlanda fue el primer país en la región que lanzó la prohibición, en el 2004. Después siguieron Suecia, Italia, Malta, Francia, Bélgica, Finlandia, Lituania, Portugal, Inglaterra, España y otros que han hecho lo mismo con restricciones totales o parciales sobre el consumo de cigarrillos en espacios cerrados o al aire libre.

La prohibición es “horrenda”, aseveró Nima Gani, músico que estaba fumando en The NooN. Gani planea no volver a The NooN, fumará sus cigarros de marihuana y tabaco en la calle.

Siento que mi libertad es cada vez menor”, dijo. Tampoco puede fumar en su casa porque su madre lo “golpearía con una sartén”.

No obstante, no tiene planes de dejar de fumar marihuana combinada con tabaco: “Si la fumo sola me irrita la garganta”.

Para aplicar la nueva política, el Gobierno ha duplicado a 200 el número de inspectores en bares, restaurantes y cafés, anunció Bob Kiel, portavoz de la Autoridad de Seguridad Alimentaria y de Productos para los Consumidores.

Los agentes harán visitas imprevistas a todos esos sitios. Pero, ¿cómo harán su trabajo de forma correcta? No existen parámetros que los ayuden a distinguir entre un cigarrillo que solo contiene marihuana y uno que también tiene tabaco, explicó Bob Kiel.

Hachís y cigarrillos
Holanda despenalizó el uso de la marihuana en 1976, aunque no la legalizó por completo: los tratados internacionales se lo impidieron.

Desde hace unos años, el Gobierno es menos tolerante: en 10 años el número de cafeterías para consumidores cayó un 39%. La autoridad combatió la venta a jóvenes y revocó las licencias de los establecimientos infractores.

Las cafeterías venden de todo: cigarrillos de marihuana ya armados por USD 7 cada uno hasta hachís por USD 36 el gramo, explica la Asociación de Minoristas de Cannabis.

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