miércoles, 09 de julio de 2008
Los 'presis' viven como unos 'reyes' parte 1



La silla presidencial le ha cambiado el estilo de vida a los últimos tres mandatarios que ha tenido el país, incluyendo al actual, Martín Torrijos.

La Prensa realizó una investigación sobre algunos de los bienes que han adquirido estas figuras públicas durante y después de haber dejado la Presidencia ­cargo por el cual se perciben $7 mil mensuales­, encontrando muchas cosas en común entre ellos.

El gusto por lujos millonarios es una de las coincidencias de estas tres figuras. Sin embargo, este mismo aspecto es el que llevó a que en el caso del ex presidente Ernesto Pérez Balladares y el hermano de Mireya Moscoso, Franklin Moscoso, se levantaran procesos por posible enriquecimiento injustificado, aunque ninguno prosperó.

Tanto Pérez Balladares como Moscoso y Torrijos inauguraron o adquirieron sus casas de playa siendo presidentes de Panamá, y sus residencias, además de estar en lugares de alta cotización, como Punta Barco Resort, Playa Blanca y Punta Mala, tienen calles asfaltadas con recursos estatales durante su respectivo periodo de Gobierno.

Torrijos y Pérez Balladares se negaron a hablar sobre sus casas de playa, mientras que Moscoso solo dijo que ella presentó su declaración de bienes al entrar y salir de la Presidencia.

Los tres últimos presidentes panameños, incluyendo al actual, tienen estilos de vida muy parecidos, aunque políticamente estén muy distanciados.

El lujo parece ser un común denominador entre Ernesto Pérez Balladares, Mireya Moscoso y Martín Torrijos, quien en junio de 2009 terminará su mandato .

Una investigación que realizó La Prensa pone al descubierto algunas de las propiedades que los últimos tres presidentes han adquirido durante y después de su gestión en el Palacio de las Garzas. Todo coincide en casas de playa en lugares exclusivos como Punta Barco, Farallón, y Punta Mala. A ello se suman helipuertos, canchas de tenis y yates privados para la pesca deportiva. Son estilos de vida que representan sumas millonarias.

Uno de los casos más controversiales fue la compra de la casa de Punta Mala, una propiedad que perteneció al Estado hasta 2003 y que ahora es la casa de playa de la ex mandataria Mireya Moscoso. Otro caso fue la compra de un yate que hizo Pérez Balladares una vez dejó la silla presidencial en 1999.

El actual presidente, Martín Torrijos, ha seguido el mismo camino: casa de playa comparable a las mansiones del exclusivo residencial Buenaventura. Además se registra la aparición de un yate que en el puerto de Pedregal, en Chiriquí, se conoce como “el barco del presidente”. El ex presidente, Guillermo Endara, en contraste, no tiene casa de playa o yate, sólo el apartamento que compró en Punta Paitilla cuando dejó su cargo público y un automóvil Land Crusier de 1994.

Menalco Solís, vocero del ex presidente Endara, afirmó que el salario de 7 mil dólares de un presidente no alcanza para tener yate y una gran casa de playa.

Comentó que la declaración de los bienes patrimoniales de los candidatos presidenciales debe ser un requisito importante de transparencia y que le puede dar a la población una orientación de lo que se puede esperar de un político si llega a ganar una elección.

 


Publicado por elpinto_web a las 7:25 PM | VARIADO | 0 Comentarios | Enviar
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