lunes, 27 de julio de 2009
Comerciales que perduran



la prensa

Más allá de informar sobre el precio de un producto, hay anuncios comerciales que calaron en el público gracias a detalles especiales en su estructura.

En Panamá hay ejemplos memorables. Son comerciales que –en algunos casos– llevan más de 20 años fuera de la pantalla chica, pero siguen presentes en la memoria de la audiencia y hasta dibujan sonrisas a quienes los recuerdan.

Así lo demostraron los lectores de prensa.com a través de una encuesta –no científica– cuando rememoraron a los osos polares tomando Coca Cola en Navidad; “¡Micky, baja la cola de la mesa!”; “¿y tú, tomaste leche hoy?”; “Soy Ana de la Americana”; “¡Ya pasó Juan!”; la muñeca que pasea; “Comiste y bebiste, Demetrio”; “Panamá tiene nueve provincias, nueve provincias tiene Panamá”; “Dale que dale” con Rubén Blades y la cerveza Atlas con Pedrito Altamiranda.

Se trata de frases y personajes de los anuncios televisivos que más están en la mente de los panameños.

Y fuera de nuestras fronteras, este tema ha sido objeto de rankings y recopilaciones en numerosos blogs y páginas de internet que lo tienen en versión video en sitios como Youtube.

Es casi imposible darle el trono a un anuncio específico. Algunos de estos comerciales tienen a niños o animales como protagonistas y otros transmiten sus mensajes a través de la ironía, la burla o usan escenas colmadas de sensibilidad.

Expertos en el campo de la creatividad, como Mónica Urrutia, Julio Burgos y Tony Fergo, coinciden en que a pesar de que no hay una fórmula definida para convertir un anuncio comercial en un éxito, sí hay elementos que ayudan a que ese medio de comunicación trascienda por años

El norte de un anuncio comercial es promocionar un producto equis. La meta es que destaque el objeto de la venta y no el anuncio publicitario, comenta el creativo Julio Burgos.

Y es que aunque todo creativo quiera que su campaña publicitaria permanezca en la mente de las personas por el mayor tiempo posible, no debe faltar a su principal objetivo: mostrar una oferta o dar aviso a un hecho o producto.

Sin embargo, la historia de la televisión ha dejado suficiente evidencia de que a veces pasa lo contrario.

Hablamos de espacios comerciales con algún toque especial que se ha quedado presente en los recuerdos de la memoria colectiva, más allá del motivo inicial por el cual se hicieron: vender o promover algo.

Pero lograr ese efecto no es fácil. Ni siquiera hay reglas o fórmulas establecidas para crear un anuncio que se gane la simpatía de la audiencia en general.

Así lo reconocen tanto Burgos como los también creativos nacionales Tony Fergo y Mónica Urrutia, esta última dirige, actualmente, la Asociación Panameña de Agencias de Publicidad.

Empero, sí hay elementos en común que comparten varios anuncios recordados, como el sentido del humor y una canción pegajosa, recalca Burgos.

Frases pegajosas y que tienen una conexión directa con lo que está pasando en el contexto cultural del consumidor; esa es otra característica que comparten los anuncios que todos quieren ver, añade Urrutia.

“Con estos elementos se pueden tener más posibilidades de lograr una buena campaña”, estima esta experta.

Burgos asegura que también hace falta suerte para obtener el reconocimiento anhelado, pues conoce muchos comerciales que han ganado premios en el extranjero, que “han sido los mejores”, pero no tuvieron ninguna trascendencia en la programación en sus respectivos países o regiones para las que estaban diseñadas.

“Pasaron sin pena ni gloria por los recuerdos del público”, asegura Burgos.

Tony Fergo, por su parte, agrega que para que se popularice un anuncio comercial debe haber un pensamiento cívico, de educación y de entretenimiento. “Hay que pensar en la gente”.

En ese sentido, indica Burgos, hay anuncios que solo hablan de un precio o brindan una solución y “se olvidan del consumidor”.


EJEMPLOS MEMORABLES

“Panamá tiene nueve provincias, nueve provincias tiene Panamá”, se entonaba en un anuncio cívico del desaparecido supermercado Gago a finales de la década de 1980.

Este anuncio pone como ejemplo positivo un producto de impacto con una clara conciencia social, indica Fergo, creador de ese recordado comercial.

Dice Tony Fergo que muchos niños se aprendieron, de forma divertida, las provincias que componen este país gracias a ese espacio publicitario.

Le sorprende a Fergo que aún muchas personas lo tengan en su mente, incluyendo a jóvenes, y le sorprende más que después de tantos años de haber sido emitido.

Otro caso especial es el de “la muñeca que pasea”, del supermercado El Machetazo, cuenta Burgos.

Usaron una frase que combinó el encanto de una niña y que se proyectó en una época en la que se compran juguetes. “Muchos se vieron reflejados en esa vivencia”, señaló. Bueno, esa es la primera meta.

 


Publicado por elpinto_web a las 6:28 PM | VARIADO | 0 Comentarios | Enviar
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